Drenaje Linfático

El sistema linfático es un sistema de conductos que discurre de manera paralela al sistema circulatorio, solo que, en vez de transportar sangre, transporta linfa, un líquido blanquecino capaz de movilizar proteínas grandes y moléculas de grasa, entre otros. Este sistema está íntimamente ligado al sistema inmunitario, ya que es en los ganglios donde se organiza parte del sistema de defensa del cuerpo.

Se confunde al sistema linfático como si fuera un vertedero donde va a parar los deshechos metabólicos del organismo. No es así, sino que vendría a ser una excelente planta de reciclaje donde se organiza la transformación de elementos indeseables que el organismo no puede trabajar.

Hay que considerar los edemas como retenciones y estancamiento del líquido linfático, y el hecho de que los ganglios estén inflamados es signo de que algo no funciona bien en el organismo. De ahí que los “linfoterapeutas” deben tener un detallado conocimiento tanto de la anatomía del sistema linfático, como de las patologías asociadas a este sistema como de las técnicas apropiadas a desarrollar en cada situación.

Hay que realizar a cada paciente un pequeño estudio de cada caso que se presenta ya que esta técnica se usa fundamentalmente en el área de oncología para tratar linfedemas, edemas traumáticos, complicaciones traumáticas posteriores a una cirugía, cicatrices postquirúgicas, hematomas y varices. Aunque también se reconoce su uso en el campo de la estética para el tratamiento de la llamada “retención de líquidos”.

La terapia del Drenaje Linfático Manual consiste en realizar suaves movimientos lentos, rítmicos y armónicos que realizados en la dirección correcta estimula el drenaje de dichos conductos, limpiando las zonas congestionadas. Fue el matrimonio danés Estrid y Emil Vodder los referentes en cuanto al desarrollo de una técnica efectiva y eficiente, ya hace algo más de un siglo. En nuestro centro se desarrolla el método Vodder como principal técnica de drenaje linfático y derivación circulatoria.